Descripción
La harina integral se obtiene al moler el grano de cereal completo, sin separar el salvado ni el germen.
A diferencia de la harina blanca, que solo usa el endospermo, la integral conserva todas las partes del grano, lo que le da más fibra, vitaminas y minerales.
El tipo más común es la harina integral de trigo, pero también existen integrales de avena, centeno, espelta, maíz o arroz.
💪 Propiedades nutricionales
Por cada 100 gramos (harina integral de trigo, aproximadamente):
- Calorías: 320–340 kcal
- Proteínas: 12–14 g
- Grasas: 2–3 g (grasas saludables del germen)
- Carbohidratos: 60–65 g (de absorción más lenta)
- Fibra: 10–12 g
- Vitaminas: del grupo B (B1, B3, B6, ácido fólico)
- Minerales: hierro, magnesio, zinc, potasio, fósforo y manganeso
🌱 Principales beneficios para la salud
1. Regula el tránsito intestinal
- Su alto contenido en fibra insoluble mejora el funcionamiento del intestino y previene el estreñimiento.
- 2. Controla el azúcar en sangre
- Los carbohidratos complejos y la fibra hacen que la absorción de glucosa sea más lenta, ayudando a mantener estables los niveles de azúcar y reduciendo el riesgo de diabetes tipo 2.
- 3. Favorece la saciedad y el control del peso
- La fibra y las proteínas producen sensación de saciedad, lo que ayuda a comer menos y controlar el apetito.
- 4. Beneficia el sistema cardiovascular
- La fibra soluble puede ayudar a reducir el colesterol LDL (malo).
- Además, aporta magnesio y antioxidantes, que favorecen la salud del corazón.
- 5. Aporta energía de liberación sostenida
- Ideal para personas activas, deportistas o quienes buscan energía estable sin picos de azúcar.
- 6. Apoya la salud intestinal
- La fibra actúa como prebiótico, alimentando las bacterias beneficiosas del intestino.










Valoraciones
No hay valoraciones aún.